Capítulo 23

Informe del sujeto. El comportamiento DEL SUJETO es antisocial e innato, de manera natural. Descripción de comportamiento. Ya no analizaba lo que hacía, no desperdiciaba la oportunidad de experimentar con el mal. Sin duda, sabe que la agresión es más eficiente, cuando la víctima no puede identificar exactamente de dónde proviene. El sujeto (Marissa) había perfeccionado el bullying desde niña, identificó que todo comienza con poner la mano encima de otro niño, como caricia, al principio, si el sujeto no reacciona, puede ir escalando la agresión, midiendo a las personas, y avanzando con pasos estratégicos. Cuando una persona cae ante sus halagos está perdida. El sujeto (Marissa) aplicaba la fábula de la rana hervida, magistralmente. Cuando la víctima pasa por el punto de no retorno, es demasiado tarde. El antropomorfo se esfuerza en hacer pasar buenos ratos a sus víctimas, el amor es suministrado como un bartender serviría pequeños shots de tequila a sus clientes para hacerlos regresar, el antropomorfo sabe que los buenos momentos segregan hormonas en un sistema de recompensas del cerebro,
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y confía en que cuando su víctima intente salir de la trampa, los químicos actúen como una droga. El antropomorfo no tiene los mismos flujos químicos que los humanos, así que para ella no existía éste obstáculo. Los antropomorfos son ególatras, piensan que valen su peso en oro, y piensan que los demás les salen debiendo por gozar de su compañía, generalmente divertida. Adulan, pero de una manera muy sutil, si la víctima está triste la elevaban, pero si esta eufórica por algún logro personal, generalmente, lo tiran al piso rápidamente, (antes de que se percate que la felicidad puede provenir de otras fuentes que no sean ellos). El antropomorfo identifica fácilmente los hilos de “marioneta” de las personas necesidades básicas estratificadas en la pirámide de Maslow. El antropomorfo se va introduciendo en la vida de sus víctimas, a través de un cuidadoso discurso, repitiendo siempre lo que le dicen sus víctimas, devolviendo las mismas frases. El sujeto (Marissa), contaba la historia de su vida difícil, pero sin detalles concretos, casualmente después iba coincidiendo con muchos aspectos de las historias de vida, de todas sus víctimas. Hacer pequeños regalos que significan “mucho”, a menudo conseguidos en los cestos de basura. Es otra estrategia.
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El antropomorfo también aprende a sacar ventaja de parecer “tonto” o “ingenuo”, olvidar la cartera es una de las primeras estrategias de su manual, decir que no “saben hacer las cosas” para que otro asuma el trabajo, también es una estrategia común. Su tejido conectivo, estratificado y escamoso de ideas e intenciones no lo puede hacer cualquiera, es un “trabajo muy fino”. ─ Decía el informe. Para conseguir sus objetivos el antropomorfo usa eficientemente a todas las personas a su alrededor como instrumentos. Si encuentra antropomorfos afines los vincularán fácilmente para hacerlos participar de sus “complots”. Cuando no, usará todo lo que esté a la mano, personas ingenuas serán usadas sin percatarse de ello, éstas también sirven: Ej. Para maquinar cuidadosas triangulaciones, enviar sutiles mensajes, o para proporcionar información inadvertidamente, incluso a través de estos modulan celos, generan intrigas, o crean competencia, (competir por la amistad del propio antropomorfo, es un ejemplo). Sólo se concentrarán en una persona cuando les valga la pena, pero siempre buscando de antemano los aspectos con los cuales manipular, si la víctima no tiene complejos se los creará, y si no tienen algo con qué chantajearlo también se lo creará artificialmente. Si de manera involuntaria, el sujeto, se entera de algún problema o desgracia de la víctima, el antropomorfo no se acercará para brindar apoyo, sólo se acercará para ver cómo sacar ventaja de esto.
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El antropomorfo conoce la diferencia entre el bien y el mal, pero se justifica de todas las maneras a su alcance. Considera sus actos como simples travesuras, la sal y la pimienta de la vida, lo que les permite evadir lo rutinario de la existencia, y terminan confundiendo el sentimiento con la emoción superficial. Este comportamiento va perfeccionándose y escalando. Lo que a la postre los convierte en seres totalmente diferentes al humano, propiamente dicho. El antropomorfo no confía en nadie, después de todo si los demás son como ellos, son entes peligrosos. Están tratando de sobrevivir, y seguirían las mismas reglas y estrategias. El antropomorfo no se percata o prefiere no percatarse o aceptar, que hay otro segmento de personas humanas, empáticas o más sensibles, que generalmente se decantan por cooperar y ayudarse mutuamente, que incluso utilizan su alto IQ para descubrir la cura de enfermedades, terminar con las guerras, el hambre. Personas que toman la decisión de ser felices a condición de que los demás también lo sean, y avanzar en su vida sin tener que dañar a otro en su camino, después de todo para alcanzar el logro de sus objetivos, rara vez o casi nunca, de hecho, les ha sido necesario ir en contra de los objetivos de otros, los antropomorfos son pragmáticos y se acogen a la economía de esfuerzos evitando el trabajo duro. Cuando el antropomorfo finalmente se percata de esta sutil diferencia, y si acaso se da cuenta alguna vez, será demasiado tarde, su personalidad
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estará formada, se justificará pensando que las personas empáticas “actúan” o que si son así “de verdad” entonces… además de que esto les representa una gran ventaja, también es prueba de que se “merecen lo que les pase” por ser simplemente bastante más torpes. Los antropomorfos tienen un disfraz de humano, pero para nada son parecidos a uno. Para el antropomorfo siempre es más fácil conocer los movimientos de los humanos, si se meten en la piel de ellos, lo cual hacen a través de una muestra de empatía total, en un sentido holístico súper desarrollado, pero con la finalidad someterlos, (comerlos). El antropomorfo es incapaz de ver las consecuencias de su conducta a largo plazo, o de hacer planes a largo plazo, simplemente porque piensa en obtener beneficios dinámicos a corto plazo. El sujeto no es capaz de hacer favores de manera desinteresada, ni siquiera permite la comunicación íntima y verdadera. Dependiendo el nivel de antropomorfismo, lo pueden extrapolar incluso al grado de ni siquiera dar una opinión gratuita, negando a otro la ayuda con la simple retroalimentación de su propia experiencia de vida. Extrapolando, no serán incluso incapaces de rascarle la espalda a alguien. El antropomorfo, simplemente cuando odia, lo hace sentir, disfrazándolo con una sonrisa, un comentario inocente, una sutil burla o insinuación sobre todo delante de terceros, insinuaciones que jamás son comprobadas. Los antropomorfos son envidia pura, apenas le des la espalda a uno de ellos sus
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ojos te escupirán fuego, te consideran una víctima, su enemigo, un humano, o una persona afortunada que lo ha tenido todo, y a quieren mantener cerca, para mantenerla bajo su control, la felicidad o infelicidad de la víctima o de las personas a su alrededor comenzará a ser controlada. Apostando al desgaste continuo, las reglas y leyes cada vez más duras, las cámaras que hay por todos lados les dificultan robar o matar con la facilidad con la que lo habrían hecho los psicópatas en el pasado, así que con un alto IQ dirigido sólo, hacia la maldad, han evolucionado y encontrado muchas maneras de “ganarse la vida”, sin ponerse en riesgo, de matar de una manera moderna, siempre que exista alguien a quien derivar la culpa, y de matar sin ir a la cárcel, matando a otros en vida, o incluso siendo capaces de conducir a las personas al suicido. La reputación de un antropomorfo, es necesaria para mantener su autoimagen intacta, sobre todo para realizar sus fechorías. En contraposición, para ellos es importante acabar con la reputación de otros incluso por medios artificiales. Es por esto que la mayoría, sólo se sienten mejor en la medida en que hacen sentir peor a los demás. Los antropomorfos de nivel 1 y 2, a menudo pasan viviendo la vida con austeridad, consideran que el dinero y los insumos pueden provenir prácticamente de cualquier lado, generalmente no piden de manera directa porque esto genera compromiso de pago, (además lo consideran vulgar), es más emocionante obtenerlo sin que los demás se den cuenta. Sugerir o parafrasear sus necesidades para que los demás las “adivinen”, después de todo si se los dan por propia voluntad y si algún día les reclaman
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el hecho, siempre podrán responder que ellos jamás lo pidieron, e incluso decir que la persona lo hizo por “tonto o por gusto”, eso les genera doble placer, logrando la doble victimización, por eso cuando alguien les brinda su ayuda desinteresadamente, ellos se aseguran de siempre preguntar ¿tu quieres? Abusando de la buena fe, dando por hecho obligaciones supuestamente inherentes, pero solo para el otro, nunca aplica a ellos. Ejemplo de ello eran los constantes viajes de “trabajo” que Marissa solicitaba, prometiendo cualquier cosa, por ejemplo jugosos contratos que nunca se firmaron. Los de nivel 3 y 4 se vinculan para obtener el dinero con fraudes más orquestados, han formado logias secretas, grupos políticos, incluso asociaciones con fines poco claros. Desde luego no están interesados en el dolor ajeno. Los antropomorfos pueden llegar a considerar una agresión directa, e invitación a depredar a una víctima, casi cualquier cosa, generalmente algo que ellos consideran que daña su autoestima (sic). Esto incluye nimiedades como: que no les des los buenos días, rechazarles una invitación a bailar, o que la otra persona lleve puesto un vestido nuevo. Ese tipo de cosas no las pueden perdonar. Pedir un consejo a un antropomorfo es otra invitación a depredar. Considerando a la víctima una persona débil que no sabe tomar sus propias decisiones. Por otro lado, pedirle “consejo” y no seguirlo es visto como una
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clara agresión abierta, quieren obligar a las personas a seguir “sus consejos” bien como otra forma de controlar, bien para obtener algo en el intercambio, o simplemente otra forma maquiavélica de saborear el momento de ver caer a alguien en el precipicio que es a donde los antropomorfos directamente envían a sus víctimas con sus supuestos “consejos”, pues como ya se dijo no desperdician oportunidad de experimentar con el mal. Cuando la víctima no se tira al precipicio, no pueden absolverla de haberlos privado de tal diversión, esta es otra clara invitación a depredar. ─ Todo esto parecía un oxímoron, hasta que uno lo analizaba a profundidad. Muchos de estos comportamientos son “normales” en sociedad, la diferencia es el instinto depredador y nocivo que va relacionado. Es decir el objetivo oculto. El informe culminaba con una cita de EINSTEIN que decía:

“si queremos que nuestra especie sobreviva el amor es la única y la última respuesta”.

Samuel se sintió mareado… el aire que se movía a través de la nariz se secó y e irritó sus membranas, un hilillo de sangre espesa color rojo hierro, comenzó a correr hacia abajo.

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