Capítulo 19

Ahora estoy aquí en una pequeña cabaña que Harry, usaba algunas veces para esconderse cuando las cosas salían mal.
Ellos llegarán en cualquier momento, repaso mi defensa, no sé si podré salir avante y negociar, no sé si funcionará esta vez, con ellos nunca se sabe, mañana podría estar muerto, estos podrían ser mis últimos momentos de vida. ─ Pero a pesar de todo Samuel se sentía confiado, ni en esas circunstancias límite sentía nervios, pensó que algún día sentiría eso, pero no.
No había circunstancia más límite que esta y no… algo había torcido en él.
Sólo sabía que hoy tenía una de esas raras oportunidades de ganar todo o de perderlo todo, de esas raras ocasiones en que no te puedes equivocar.
Cuando llegó el gran maestre, acompañado por sus esbirros, lo amenazó, él estuvo calmado.
─ Lo saqué de su estado contándole un chiste, algo que de inmediato le hizo bajar la guardia, porque era algo que no esperaba. Cuando me recriminó no haberle entregado las investigaciones, sentí el tono amenazador, lo convencí diciéndole que los resultados no eran positivos para nadie, y que yo estaba protegiéndolos y haciendo honor a la amistad que teníamos.
142
Él debía confiar en mi, en agradecimiento, después de todo yo lo había llevado a la cima del poder financiero, lo convencí de mi lealtad, repitiéndole lo mismo una y otra vez, y le dije que contara con que yo ocultaría esa información y controlaría a Corina por el resto de mi vida.
Cuando él se enfadó por esto, sutilmente le dije que yo sabía quién era su bisabuelo. Lo que platicamos luego, es secreto. Cuando Harry salió de su escondite, tenía una cara de satisfacción. ─ Recordaba Samuel.
El CD contenía varias confesiones e información del tío de Harry, contenía la evidencia de que había robado la herencia de este cuando era un niño, el padre de Harry había muerto en extrañas circunstancias, cuando le mostré el CD a Harry, él supo inmediatamente que hacer. Tarde o temprano de todas maneras se descubren estos seres porque sus actos los delatan. Pero ya no se tendrá compasión por ellos. Ahora sabíamos que quienes engañan e intrigan podían ser engañados a la vez. Aunque nos cuestionábamos las consecuencias morales de esto. ¿Sería realmente grave dejar como herencia una sociedad paranoide? Recordé la ley del talión ojo por ojo y diente por diente. Samuel, salió de ahí sin mirar atrás.

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s